Sacerdote Católico sale del clóset psicodélico
Entrevista al Sacerdote Católico José Luis Sanchez.
Por Oliver Quintanilla.

Durante las grabaciones de Little Saints en Huautla de Jiménez, Oaxaca, México, entrevisté al Sacerdote Católico Jose Luis Sánchez. Quería saber su opinión sobre el uso de hongos alucinógenos de psilocibina en los rituales Indígenas Mazatecos que se practican ahí, asi como su relación con la religión Católica. El resultado de esta entrevista fue totalmente inesperado para mi, me preparé para una entrevista con alguien que, yo suponía, tendría una postura en contra de los rituales, para mi sorpresa, fue todo lo contrario.

Hasta la fecha me parece una postura bastante vanguardista de parte de la Iglesia Católica de esa región. Incluso, me atrevo a decir, que me hubiera gustado que el Padre José Luis, hubiera sido el Sacerdote que oficiaba la Santa Misa en la primaria y secundaria Católicas a las cuáles asistí.

Al revisar recientemente la entrevista de aproximadamente una hora de duración, decidí seleccionar los momentos más relevantes, sobre todo los que no llegaron al corte final de Little Saints, y crear una versión extendida de esta charla.

En la primera parte el Padre Sánchez nos cuenta sobre su idea de crear una auténtica Iglesia Mazateca, que incluya todo lo que es el Mazateco, es decir, tendría que incluir los rituales de los hongos. En la segunda parte, nos explica sobre los Sabios Mazatecos, los curanderos y curanderas que se encargan de ayudar al pueblo, y también, sobre los auto-denominados guías que se enfocan en atender a los turistas. Y en la tercera y última parte, la más reveladora de todas, nos comparte sobre sus propias experiencias con los Niños Santos, nombre por el cuál los Mazatecos le llaman a los hongos.

Esta entrevista me motivó a escribirle al Papa Francisco, para pedirle su comentario sobre la relación que existe entre las plantas sagradas, la espiritualidad y la religión. Y aunque Su Santidad, tal vez no esté enterado de la existencia de estos rituales, ya que en Mayo del 2015 me introduje con el acutal Párroco en la Iglesia San Juan Evangelista en Huautla, el Padre Guadalupe Olmedo Solis, a quién le pregunté si sabía, ¿Qué pensaban en el Vaticano al respecto? A lo cuál me respondió, que "lo más seguro ni siquiera estén enterados de su existencia". Si este fuera el caso, considero importante que se inicie un diálogo al respecto, ya que, tal cómo el Padre José Luis lo menciona, [los rituales de honogos] "son parte de una espiritualidad que puede dar mucha riqueza a la Iglesia y al mundo"

Visita change.org y firma la petición al Papa Francisco.

Actualmente se presenta un oportunidad única de entablar conversación, y de crear conciencia sobre este tema en el público en general. Especialmente ahora que el Papa visita México, y celebrará la Santa Misa con la comunidad indígena de Chiapas el próximo Febrero 15, 2016.

Parte 1: La Iglesia Católica.

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PADRE JOSÉ LUIS: La postura de la Iglesia hacia los honguitos, aquí en la sierra, ha ido tomando cada día más, una búsqueda de la verdad del Mazateco, la verdad de la fe del Mazateco. Cómo es su forma de expresarse, de conocer, de adorar, de entender a Dios, para que esa forma también pueda enriquecer a la misma Iglesia, a todas las otras Iglesias. Que no sean cosas raras que hacen en la sierra, sino que es parte de una espiritualidad que puede dar mucha riqueza a la Iglesia y al mundo.

Para dialogar con ellos sobre su sabiduría, sobre su fe, su moral, sus costumbres, y tratar de ir poniendo las bases de los que sería una verdadera Iglesia autóctona, la Iglesia Mazateca, sin estar separada de la Iglesia Católica, pero tampoco decir, somos Iglesia Romana, no, tenemos que ser Iglesia Mazateca, algún día lo tenemos que lograr, para ser files a Cristo, tenemos que ser Iglesia Mazateca y en eso tiene que entrar todo lo que es el Mazateco.

No se trata de hacer una Iglesia folclórica, no, sino todo lo que se haga tiene que estar bien fundamentado desde su cultura, y claro para ser Iglesia, que sea capaz de dialogar con el Cristianismo, pero un diálogo de tú a tú, no un diálogo de inferior a superior.

Por ejemplo hemos tenido mucha discusión sobre el concepto Indígena de Dios, Padre y Madre, que tienen los Indígenas, y el concepto solamente Dios Padre Europeo, eso les hace mucho ruido, y es algo muy elemental que lo encontramos desde el principio de la Biblia, la dualidad de Dios, Dios Padre y Madre, lo masculino y lo femenino en Dios. Y en Europa todavía les hace ruido, todavía, por su cultura machista, todavía no pueden aceptar el concepto materno de Dios, el rostro materno de Dios, incluso estando en la Biblia, Europa no ha sido capaz de asimilarlo.

Los Mazatecos tienen esa capacidad de hacer su rito, y en el mismo rito, invocar a los dueños de los cerros, los chicones, los seres sobrenaturales, junto con los santos cristianos.

En las veladas, tenemos ejemplos que la Iglesia debiera seguir de la inculturación de la fe. En los honguitos los Mazatecos dialogan con Dios, dialogan con los Santos, dialogan con Jesucristo, con María, para encontrar la luz.

Cuándo los Mazatecos toman los honguitos, el honguito siempre dicen, es saliva de Dios, ¿Por qué?... porque nos hace hablar, nos hace dialogar, nos da esa capacidad de diálogo.

Entonces traducido al español decimos "Los Santitos", pero no es diminutivo sino es de respeto.

Pero ya como propiedades dicen, es sangre de Dios, porque nos da vida, nos da la vida de Dios. Son saliva de Dios porque nos hacen hablar, Dios nos hace hablar. Son como las alas de Dios, porque nos elevan, nos levantan. Tienen muchas expresiones para referirse a lo que hacen los honguitos.

OLIVER: ¿La carne de Dios también?

PADRE JOSÉ LUIS: Carne de Dios, porque nos nutre, ¿verdad? nos alimenta.

Dios fue regando su sangre por el mundo, y donde regó su sangre brotan los Santitos, y esos Santitos son los que nos dan vida, son los que nos alimentan, son la carne y son la sangre de Dios que nos entregó, que nos dejó, para que nosotros tuviéramos vida. Y ellos no dicen: "los dejó aquí en Huautla", no. Dicen: "la sangre de Dios no se perdió, se fue regando por todo el mundo, y por todo el mundo brotan los Santitos para que tengamos vida”.

Parte 2: Los Sabios.

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PADRE JOSÉ LUIS: Pero los sabios, que generalmente no les manejan español, incluso manejan pocos elementos de la Iglesia. Su diálogo es más con sus seres sobrenaturales, propios. Las veladas de ellos es precisamente llegar a ese encuentro con Dios. Ellos llaman el culmen del rito llegar a la mesa sagrada. Llegar a la mesa, le dicen "yamixale chjota títjon”, [pronunciado: ya mi yan yi na], la mesa de la riqueza. Pero la mesa de las riquezas, dicen, donde Dios va a repartir sus dones, donde Dios te va a dar la luz verdadera, donde te va a mostrar tu camino.

No en todos los ritos se llega. En algunos se queda uno en la etapa de purificación, en otros en la etapa de curación, cuando hay enfermedades, pero llegar a la mesa sagrada, pocas veces. Pero siempre la meta es esa, yo voy a entablar ese diálogo con Dios.

Un verdadero sabio, nunca abandona a medio viaje a su paciente. Lo va acompañando, se hace el viaje. A veces van lejísimos, y luego regresan. Hasta que lo trae de regreso a dónde está, se termina el rito.

Y mucha gente de la que está aquí, les dan los hongos, les rezan, les cantan y los dejan. ¿Tienes problemas? ahí tú resuélvelos. No hay ese diálogo de decir bueno ¿Qué ves? ¿Qué sientes?, ¿Cómo estás?, cuándo la gente empieza a perderse, porque a veces encuentra uno cosas muy bonitas, se ve muy bonito. Y el sabio, el verdadero sabio te dice: "No espérate, tú no veniste a ver florecitas, tú no veniste a ver colores, tú no veniste a cantar. ¿A qué veniste? ¿Qué es lo que quieres resolver? Pues ve y búscalo. No te quedes aquí en lo bonito. Busca tu problema, resuélvelo”.

Cuando se ven cosas difíciles u oscuridad o animales o problemas, el sabio dice, “Pues aquí es el reto órale. Síguele, síguele. Vas a vencer. Reza, pídele a Dios”. Y el sabio se pone a rezar, se pone a cantar, usa el pisiete (hoja de tabaco molida con cal), usa lo que le dicta el momento, no hay una liturgia estructurada, sino el sabio va leyendo ahora qué tengo que hacer, para ayudar a superar los problemas. Es realmente un caminar con la persona con la que estás atendiendo. Y hasta donde se llegue y luego, hay que regresar. El sabio nunca deja a medio camino, sino tiene que ayudar a regresar.

Yo veo en eso una gran diferencia. Una cosa es venir a Huautla y decir: “Pues quiero ver qué se siente con los honguitos o que...”. Pero ya otra cosa es meterse realmente en un proceso de búsqueda, de encuentro, de la sabiduría de Dios. Y eso difícilmente se va a encontrar aquí en Huautla. Aquí en Huautla, los más conocidos no son recomendables para un proceso de conocimiento del pueblo.

Y mucha gente hace ritos, pero lo hacen en familia. Casi todos los Mazatecos hacen sus ritos, pero los hacen en familia. Se reúnen entre ellos, y se ayudan. Entonces yo creo que hay una diferencia muy grande ¿no? Dedicarse nada más a atender al que llega por curiosidad o por ver, y la otra, la gente que está metida con su pueblo, que está ayudándole a su pueblo. Y es muy interesante aquí en Huautla, en esta región yo he visto un despertar de la vocación de sabio. En jóvenes, y muy jóvenes, a veces de 18, de 20, de 22 años, ya sienten ese llamado a realizar esta vocación.

Parte 3: ¡Que Dios nos ilumine!

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PADRE JOSÉ LUIS: Yo me mostré muchos años muy reacio a participar directamente en los ritos. Yo acompañaba, estaba ahí, les ayudaba cuando me decían que les ayudara a rezar, Pero estaba ahí más como acompañante. Y respetaba mucho, digo respetaba no en, sentir que antes no, sino, decía yo, ese es el espacio de los Mazatecos, y pues tengo que respetárselo. Pero poco a poco ellos me decían: “Es que tienes que participar. No es lo mismo estar nada más rezando que entrar dentro del rito”.

Y alguna vez cuando había algunas crisis en los grupos de trabajo de aquí de la Parroquia, sobre todo en los grupos, las comunidades de base, que eran los que estaban llevando un poquito este proceso de inculturación, con los que estábamos trabajando más. Dicen: “No pues tenemos que hacer un rito entre los coordinadores, y tienes que participar”. Y pues, “vamos a pedir que Dios nos ilumine por dónde vamos a caminar”.

Entonces a partir de ahí, las primeras experiencias fueron muy elementales, no tuve yo así mucha visión. Pero sí una experiencia de una actitud de oración muy fuerte. A lo mejor no veía así cosas raras, pero sí sentía esa necesidad de orar con ellos, de estar con ellos, de fortalecerlos. Más que antes. Y eso fue así como entre varios. Y fueron como dos o tres así entre varios, que no tuve yo experiencias muy fuertes. Y todos eran con ese fin, buscar caminos para los problemas.

Pero ya después nos dijo precisamente un sabio viejo, de un pueblo, dice: “No es bueno que se haga un viaje entre mucha gente”, porque unos son muy fuertes, otros son muy débiles, y si el que está guiando no sabe, los deja mal, y a los débiles los va a fregar más. Dice: “Es mejor atenderse uno por uno, uno por uno, máximo dos”. Puede haber más gente pero no tomar los Santitos, sino dos y el sabio, para atenderse bien. “Un doctor no mete mucha gente en su consultorio y los atiende de un jalón, va metiendo uno por uno para escucharlo, para atenderlo, para analizarlo, así tiene que ser, no es bueno hacer así”. Y si es cierto, algunos le jalan todo el efecto a otros. A unos les hace mucho, a otros no les hace nada, porque depende de la fuerza de cada quién.

Una situación que a veces yo no entiendo mucho, en los Santos se habla de la bilocación, que un Santo está en su convento y al mismo tiempo está curando a un enfermo por allá en otro lado. Y uno dice: “Ah son cuentitos”, ¿no? Pero aquí en el rito de los hongos sí se da esa bilocación. Uno no pierde la conciencia de que está aquí, en Huautla, en determinado cuarto, haciendo un rito, pero al mismo tiempo se ve presente por ejemplo en la Basílica de Guadalupe. Y dice uno, “Aquí estoy y ahí está la Virgen y ahí está...”. Dirán: “Bueno, es alucinación”. Pues... será ¿no? Pero sí es el espíritu que viaja, que se desplaza y que dice aquí estoy. Pero sin perder de vista que está acá también. No se pierde la ubiquidad, la ubicación de dónde uno está, es un fenómeno muy curioso.

Y así se hacen esas experiencias y es como uno va encontrándole… como que ayuda a dar claridad ante los problemas. Yo les he preguntado a los Mazatecos: “Bueno tú has oído a... ¿a Dios lo has oído? ¿O lo has visto?”. “No”, –dicen–. “A Dios no lo vemos. Sí se escucha, pero se escucha a través de los Santitos”. Se escucha a través de ti mismo, porque tú empiezas a hablar y empiezas a hablar palabras... no raras de otro idioma, pero sí empiezas a hablar cosas que a lo mejor no se te ocurrían, vamos a decir en juicio, en una situación normal no se te ocurrían, pero cuando estás en el efecto del hongo, como que vas hilando las ideas, las vas expresando, y eso te ayuda a dar claridad a tu pensamiento y a decir, pues creo que por aquí, se pueden solucionar los problemas, o podemos hacer frente a esto. O entiende uno cosas que no entendía. A mí me pasó con los elementos del mismo rito, de la ofrenda que presentan, como entender ajá! por esto hacen así. Pero como que va brotando de uno mismo. ¿Lo que dicen que Dios te hace hablar? Sí, empiezas a hablar y a decir cosas que no se te ocurrían, y el hongo te ayuda a sacarlos, a entender muchas cosas. Entonces pues eso ha sido un poco la experiencia. Muy interesante para mí. Muy fuerte.

OLIVER: Muy bien. Gracias.

Little Saints Trailer.

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Oliver Quintanilla es el Director, Productor y Editor del documental Little Saints, una película que trata sobre el uso de hongos alucinógenos de psilocibina en un ritual con elementos Católicos practicado por los indígenas Mazatecos de Oaxaca.

Para más información visita: http://LittleSaintsMovie.com

Sacerdote Católico sale del clóset psicodélico
Entrevista al Sacerdote Católico José Luis Sanchez.
Por Oliver Quintanilla.

Durante las grabaciones de Little Saints en Huautla de Jiménez, Oaxaca, México, entrevisté al Sacerdote Católico Jose Luis Sánchez. Quería saber su opinión sobre el uso de hongos alucinógenos de psilocibina en los rituales Indígenas Mazatecos que se practican ahí, asi como su relación con la religión Católica. El resultado de esta entrevista fue totalmente inesperado para mi, me preparé para una entrevista con alguien que, yo suponía, tendría una postura en contra de los rituales, para mi sorpresa, fue todo lo contrario.

Hasta la fecha me parece una postura bastante vanguardista de parte de la Iglesia Católica de esa región. Incluso, me atrevo a decir, que me hubiera gustado que el Padre José Luis, hubiera sido el Sacerdote que oficiaba la Santa Misa en la primaria y secundaria Católicas a las cuáles asistí.

Al revisar recientemente la entrevista de aproximadamente una hora de duración, decidí seleccionar los momentos más relevantes, sobre todo los que no llegaron al corte final de Little Saints, y crear una versión extendida de esta charla.

En la primera parte el Padre Sánchez nos cuenta sobre su idea de crear una auténtica Iglesia Mazateca, que incluya todo lo que es el Mazateco, es decir, tendría que incluir los rituales de los hongos. En la segunda parte, nos explica sobre los Sabios Mazatecos, los curanderos y curanderas que se encargan de ayudar al pueblo, y también, sobre los auto-denominados guías que se enfocan en atender a los turistas. Y en la tercera y última parte, la más reveladora de todas, nos comparte sobre sus propias experiencias con los Niños Santos, nombre por el cuál los Mazatecos le llaman a los hongos.

Esta entrevista me motivó a escribirle al Papa Francisco, para pedirle su comentario sobre la relación que existe entre las plantas sagradas, la espiritualidad y la religión. Y aunque Su Santidad, tal vez no esté enterado de la existencia de estos rituales, ya que en Mayo del 2015 me introduje con el acutal Párroco en la Iglesia San Juan Evangelista en Huautla, el Padre Guadalupe Olmedo Solis, a quién le pregunté si sabía, ¿Qué pensaban en el Vaticano al respecto? A lo cuál me respondió, que "lo más seguro ni siquiera estén enterados de su existencia". Si este fuera el caso, considero importante que se inicie un diálogo al respecto, ya que, tal cómo el Padre José Luis lo menciona, [los rituales de honogos] "son parte de una espiritualidad que puede dar mucha riqueza a la Iglesia y al mundo"

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Actualmente se presenta un oportunidad única de entablar conversación, y de crear conciencia sobre este tema en el público en general. Especialmente ahora que el Papa visita México, y celebrará la Santa Misa con la comunidad indígena de Chiapas el próximo Febrero 15, 2016.

Parte 1: La Iglesia Católica.

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PADRE JOSÉ LUIS: La postura de la Iglesia hacia los honguitos, aquí en la sierra, ha ido tomando cada día más, una búsqueda de la verdad del Mazateco, la verdad de la fe del Mazateco. Cómo es su forma de expresarse, de conocer, de adorar, de entender a Dios, para que esa forma también pueda enriquecer a la misma Iglesia, a todas las otras Iglesias. Que no sean cosas raras que hacen en la sierra, sino que es parte de una espiritualidad que puede dar mucha riqueza a la Iglesia y al mundo.

Para dialogar con ellos sobre su sabiduría, sobre su fe, su moral, sus costumbres, y tratar de ir poniendo las bases de los que sería una verdadera Iglesia autóctona, la Iglesia Mazateca, sin estar separada de la Iglesia Católica, pero tampoco decir, somos Iglesia Romana, no, tenemos que ser Iglesia Mazateca, algún día lo tenemos que lograr, para ser files a Cristo, tenemos que ser Iglesia Mazateca y en eso tiene que entrar todo lo que es el Mazateco.

No se trata de hacer una Iglesia folclórica, no, sino todo lo que se haga tiene que estar bien fundamentado desde su cultura, y claro para ser Iglesia, que sea capaz de dialogar con el Cristianismo, pero un diálogo de tú a tú, no un diálogo de inferior a superior.

Por ejemplo hemos tenido mucha discusión sobre el concepto Indígena de Dios, Padre y Madre, que tienen los Indígenas, y el concepto solamente Dios Padre Europeo, eso les hace mucho ruido, y es algo muy elemental que lo encontramos desde el principio de la Biblia, la dualidad de Dios, Dios Padre y Madre, lo masculino y lo femenino en Dios. Y en Europa todavía les hace ruido, todavía, por su cultura machista, todavía no pueden aceptar el concepto materno de Dios, el rostro materno de Dios, incluso estando en la Biblia, Europa no ha sido capaz de asimilarlo.

Los Mazatecos tienen esa capacidad de hacer su rito, y en el mismo rito, invocar a los dueños de los cerros, los chicones, los seres sobrenaturales, junto con los santos cristianos.

En las veladas, tenemos ejemplos que la Iglesia debiera seguir de la inculturación de la fe. En los honguitos los Mazatecos dialogan con Dios, dialogan con los Santos, dialogan con Jesucristo, con María, para encontrar la luz.

Cuándo los Mazatecos toman los honguitos, el honguito siempre dicen, es saliva de Dios, ¿Por qué?... porque nos hace hablar, nos hace dialogar, nos da esa capacidad de diálogo.

Entonces traducido al español decimos "Los Santitos", pero no es diminutivo sino es de respeto.

Pero ya como propiedades dicen, es sangre de Dios, porque nos da vida, nos da la vida de Dios. Son saliva de Dios porque nos hacen hablar, Dios nos hace hablar. Son como las alas de Dios, porque nos elevan, nos levantan. Tienen muchas expresiones para referirse a lo que hacen los honguitos.

OLIVER: ¿La carne de Dios también?

PADRE JOSÉ LUIS: Carne de Dios, porque nos nutre, ¿verdad? nos alimenta.

Dios fue regando su sangre por el mundo, y donde regó su sangre brotan los Santitos, y esos Santitos son los que nos dan vida, son los que nos alimentan, son la carne y son la sangre de Dios que nos entregó, que nos dejó, para que nosotros tuviéramos vida. Y ellos no dicen: "los dejó aquí en Huautla", no. Dicen: "la sangre de Dios no se perdió, se fue regando por todo el mundo, y por todo el mundo brotan los Santitos para que tengamos vida”.

Parte 2: Los Sabios.

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PADRE JOSÉ LUIS: Pero los sabios, que generalmente no les manejan español, incluso manejan pocos elementos de la Iglesia. Su diálogo es más con sus seres sobrenaturales, propios. Las veladas de ellos es precisamente llegar a ese encuentro con Dios. Ellos llaman el culmen del rito llegar a la mesa sagrada. Llegar a la mesa, le dicen "yamixale chjota títjon”, [pronunciado: ya mi yan yi na], la mesa de la riqueza. Pero la mesa de las riquezas, dicen, donde Dios va a repartir sus dones, donde Dios te va a dar la luz verdadera, donde te va a mostrar tu camino.

No en todos los ritos se llega. En algunos se queda uno en la etapa de purificación, en otros en la etapa de curación, cuando hay enfermedades, pero llegar a la mesa sagrada, pocas veces. Pero siempre la meta es esa, yo voy a entablar ese diálogo con Dios.

Un verdadero sabio, nunca abandona a medio viaje a su paciente. Lo va acompañando, se hace el viaje. A veces van lejísimos, y luego regresan. Hasta que lo trae de regreso a dónde está, se termina el rito.

Y mucha gente de la que está aquí, les dan los hongos, les rezan, les cantan y los dejan. ¿Tienes problemas? ahí tú resuélvelos. No hay ese diálogo de decir bueno ¿Qué ves? ¿Qué sientes?, ¿Cómo estás?, cuándo la gente empieza a perderse, porque a veces encuentra uno cosas muy bonitas, se ve muy bonito. Y el sabio, el verdadero sabio te dice: "No espérate, tú no veniste a ver florecitas, tú no veniste a ver colores, tú no veniste a cantar. ¿A qué veniste? ¿Qué es lo que quieres resolver? Pues ve y búscalo. No te quedes aquí en lo bonito. Busca tu problema, resuélvelo”.

Cuando se ven cosas difíciles u oscuridad o animales o problemas, el sabio dice, “Pues aquí es el reto órale. Síguele, síguele. Vas a vencer. Reza, pídele a Dios”. Y el sabio se pone a rezar, se pone a cantar, usa el pisiete (hoja de tabaco molida con cal), usa lo que le dicta el momento, no hay una liturgia estructurada, sino el sabio va leyendo ahora qué tengo que hacer, para ayudar a superar los problemas. Es realmente un caminar con la persona con la que estás atendiendo. Y hasta donde se llegue y luego, hay que regresar. El sabio nunca deja a medio camino, sino tiene que ayudar a regresar.

Yo veo en eso una gran diferencia. Una cosa es venir a Huautla y decir: “Pues quiero ver qué se siente con los honguitos o que...”. Pero ya otra cosa es meterse realmente en un proceso de búsqueda, de encuentro, de la sabiduría de Dios. Y eso difícilmente se va a encontrar aquí en Huautla. Aquí en Huautla, los más conocidos no son recomendables para un proceso de conocimiento del pueblo.

Y mucha gente hace ritos, pero lo hacen en familia. Casi todos los Mazatecos hacen sus ritos, pero los hacen en familia. Se reúnen entre ellos, y se ayudan. Entonces yo creo que hay una diferencia muy grande ¿no? Dedicarse nada más a atender al que llega por curiosidad o por ver, y la otra, la gente que está metida con su pueblo, que está ayudándole a su pueblo. Y es muy interesante aquí en Huautla, en esta región yo he visto un despertar de la vocación de sabio. En jóvenes, y muy jóvenes, a veces de 18, de 20, de 22 años, ya sienten ese llamado a realizar esta vocación.

Parte 3: ¡Que Dios nos ilumine!

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PADRE JOSÉ LUIS: Yo me mostré muchos años muy reacio a participar directamente en los ritos. Yo acompañaba, estaba ahí, les ayudaba cuando me decían que les ayudara a rezar, Pero estaba ahí más como acompañante. Y respetaba mucho, digo respetaba no en, sentir que antes no, sino, decía yo, ese es el espacio de los Mazatecos, y pues tengo que respetárselo. Pero poco a poco ellos me decían: “Es que tienes que participar. No es lo mismo estar nada más rezando que entrar dentro del rito”.

Y alguna vez cuando había algunas crisis en los grupos de trabajo de aquí de la Parroquia, sobre todo en los grupos, las comunidades de base, que eran los que estaban llevando un poquito este proceso de inculturación, con los que estábamos trabajando más. Dicen: “No pues tenemos que hacer un rito entre los coordinadores, y tienes que participar”. Y pues, “vamos a pedir que Dios nos ilumine por dónde vamos a caminar”.

Entonces a partir de ahí, las primeras experiencias fueron muy elementales, no tuve yo así mucha visión. Pero sí una experiencia de una actitud de oración muy fuerte. A lo mejor no veía así cosas raras, pero sí sentía esa necesidad de orar con ellos, de estar con ellos, de fortalecerlos. Más que antes. Y eso fue así como entre varios. Y fueron como dos o tres así entre varios, que no tuve yo experiencias muy fuertes. Y todos eran con ese fin, buscar caminos para los problemas.

Pero ya después nos dijo precisamente un sabio viejo, de un pueblo, dice: “No es bueno que se haga un viaje entre mucha gente”, porque unos son muy fuertes, otros son muy débiles, y si el que está guiando no sabe, los deja mal, y a los débiles los va a fregar más. Dice: “Es mejor atenderse uno por uno, uno por uno, máximo dos”. Puede haber más gente pero no tomar los Santitos, sino dos y el sabio, para atenderse bien. “Un doctor no mete mucha gente en su consultorio y los atiende de un jalón, va metiendo uno por uno para escucharlo, para atenderlo, para analizarlo, así tiene que ser, no es bueno hacer así”. Y si es cierto, algunos le jalan todo el efecto a otros. A unos les hace mucho, a otros no les hace nada, porque depende de la fuerza de cada quién.

Una situación que a veces yo no entiendo mucho, en los Santos se habla de la bilocación, que un Santo está en su convento y al mismo tiempo está curando a un enfermo por allá en otro lado. Y uno dice: “Ah son cuentitos”, ¿no? Pero aquí en el rito de los hongos sí se da esa bilocación. Uno no pierde la conciencia de que está aquí, en Huautla, en determinado cuarto, haciendo un rito, pero al mismo tiempo se ve presente por ejemplo en la Basílica de Guadalupe. Y dice uno, “Aquí estoy y ahí está la Virgen y ahí está...”. Dirán: “Bueno, es alucinación”. Pues... será ¿no? Pero sí es el espíritu que viaja, que se desplaza y que dice aquí estoy. Pero sin perder de vista que está acá también. No se pierde la ubiquidad, la ubicación de dónde uno está, es un fenómeno muy curioso.

Y así se hacen esas experiencias y es como uno va encontrándole… como que ayuda a dar claridad ante los problemas. Yo les he preguntado a los Mazatecos: “Bueno tú has oído a... ¿a Dios lo has oído? ¿O lo has visto?”. “No”, –dicen–. “A Dios no lo vemos. Sí se escucha, pero se escucha a través de los Santitos”. Se escucha a través de ti mismo, porque tú empiezas a hablar y empiezas a hablar palabras... no raras de otro idioma, pero sí empiezas a hablar cosas que a lo mejor no se te ocurrían, vamos a decir en juicio, en una situación normal no se te ocurrían, pero cuando estás en el efecto del hongo, como que vas hilando las ideas, las vas expresando, y eso te ayuda a dar claridad a tu pensamiento y a decir, pues creo que por aquí, se pueden solucionar los problemas, o podemos hacer frente a esto. O entiende uno cosas que no entendía. A mí me pasó con los elementos del mismo rito, de la ofrenda que presentan, como entender ajá! por esto hacen así. Pero como que va brotando de uno mismo. ¿Lo que dicen que Dios te hace hablar? Sí, empiezas a hablar y a decir cosas que no se te ocurrían, y el hongo te ayuda a sacarlos, a entender muchas cosas. Entonces pues eso ha sido un poco la experiencia. Muy interesante para mí. Muy fuerte.

OLIVER: Muy bien. Gracias.

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Oliver Quintanilla es el Director, Productor y Editor del documental Little Saints, una película que trata sobre el uso de hongos alucinógenos de psilocibina en un ritual con elementos Católicos practicado por los indígenas Mazatecos de Oaxaca.

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